Se condecora, por su espíritu de superación profesional e intelectual, su sentido del deber, implicación, arrojo y valor, sentido del compañerismo y del compromiso para con la nación, cumpliendo así con honor su encomienda, pese a la incomprensión de aquella minoría, que teniendo la obligación de reconocer la labor de quienes ponen su vida en riesgo hasta el precipicio de la muerte, se la negaran.

 

La Cruz Azul de Emergencias, cuenta además de “La Gran Cruz”, con tres categorías: Oro, Plata y Bronce.

          Quienes son propuestos deben estar avalados, por cualquier miembro de los servicios de emergencias o anteriormente condecorado, cualquiera que fuera su cargo, empleo  o distinción, así fuera de manera individual o colectiva. Las propuestas son presentadas: sin distinción de cargo, categoría, empleo o divisa.

          Su entrega hace valor de recompensa y reconocimiento en: acciones, hechos o servicios de destacado mérito o importancia a lo largo de la vida profesional.

           La Gran Cruz Azul de Emergencias, concede el honor a quien la porta, de pertenecer a quienes anteponen todo; al valor, el honor y el sacrificio, en cumplimiento al orden constitucional, decálogo de conducto o servicio a la ciudadanía.

EL ESCUDO EMBLEMA REPRESENTA:

         Bordeado por un hexágono, que cierra cada uno de los seis brazos  de la cruz dedicados a cada CUERPO DE EMERGENCIAS: Sanitario-Medico, Policía, Bomberos, Ejército, Agentes De Tráfico, Seguridad Privada. Sobre Fondo Azul. Por encima de la cruz una gran llama, recuerda: «A quienes siempre presentes estarán de por vida, eternamente ausentes». Las dos alas que despliegan del corazón de la llama representan los Ángeles de la ciudad.  Las dos orejeras de la cruz: simbolizan el valor que los une. Las estrellas representan la osa mayor. La serpiente enrollada en un báculo, es un antiguo símbolo asociado con la asistencia desinteresada a los enfermos y a los necesitados de ayuda.